El
Rapto de las Sabinas es un episodio
mitológico que describe el secuestro de mujeres de la tribu de los
sabinos por los fundadores de Roma.
Según el
mito, en la
Roma de los primeros tiempos había muy pocas mujeres. Para solucionar esto,
Rómulo, su fundador y primer rey, organizó unas pruebas deportivas en honor del dios
Neptuno, a las que invitó a los pueblos vecinos. Acudieron varios de ellos, pero los de una población, la
Sabinia, eran especialmente voluntariosos y fueron a Roma con sus mujeres e hijos y precedidos por su rey.
Comenzó el espectáculo de los juegos y, a una señal, cada romano
raptó a una mujer, y luego echaron a los hombres. Los romanos intentaron
aplacar a las mujeres convenciéndolas de que sólo lo hicieron porque
querían que fuesen sus esposas, y que ellas no podían menos que sentirse
orgullosas de pasar a formar parte de un pueblo que había sido elegido
por los dioses. Las sabinas pusieron un requisito a la hora de contraer
matrimonio: en el hogar, ellas sólo se ocuparían del telar, sin verse
obligadas a realizar otros trabajos domésticos, y se erigirían como las
que gobernaban en la casa.
Años más tarde, los sabinos, enfadados por el doble ultraje de
traición y de rapto de sus mujeres, atacaron a los romanos, a los que
fueron acorralando en el
Capitolio. Para lograr penetrar en esta zona, contaron con una romana, Tarpeya, quien les franqueó la entrada a cambio de
aquello que llevasen en los brazos,
refiriéndose a los brazaletes. Viendo con desprecio la traición de la
romana a su propio pueblo, aceptaron el trato, pero, en lugar de darle
joyas, la mataron aplastándola con sus pesados escudos. La zona donde,
según la leyenda, tuvo lugar tal asesinato, recibió el nombre de
Roca Tarpeya, desde la que se arrojaba a los convictos de traición.
Cuando se iban a enfrentar en lo que parecía ser la batalla final,
las sabinas se interpusieron entre ambos ejércitos combatientes para que
dejasen de matarse porque, razonaron, si ganaban los romanos, perdían a
sus padres y hermanos, y si ganaban los sabinos, perdían a sus maridos e
hijos. Las sabinas lograron hacerlos entrar en razón y finalmente se
celebró un
banquete para festejar la reconciliación. El rey de Sabinia
Tito Tacio y Rómulo formaron una
diarquía en Roma hasta la muerte de Tito.
@
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Rape_of_the_Sabine_Women
http://es.wikipedia.org/wiki/Rapto_de_las_sabinas
http://mazmorramaldita.blogspot.com.ar/search?q=sabine