Estaba contento, pero sabiendo que falta trabajo por hacer. En más
pequeño vestuario visitante en el American Airlines Arena, vestido con
una camisa color natural a cuadros, arrinconado por micrófonos y
cámaras, Manu evitó elogios excesivos para hablar de otra lección de
juego de los Spurs al bicampeón y se enfocó en lo que resta. Un triunfo
más y la venganza será completa. Pasá, lee la nota y disfrutala en
video.
-¿Cómo estás y cómo lo viviste, Manu?
-Estoy
contento. Fue un partido espectacular. Jugamos brillante, sacamos una
muy buena diferencia otra vez en el entretiempo y después seguimos
jugando. Y en ningún momento peligró la victoria, así que fue un partido
soñado.
-¿Cuál fue la llave de estos juegos en Miami?
-La
movilidad de balón en ataque fue clave. El hecho de no frenar un
segundo. Cada vez que frenamos la pelota tres segundos y nos quedamos
con la bola en la mano, no anotamos. Tenemos que movernos
constantemente, hacerlos dudar si tienen que doblar o no, cambiar o no.
Les cuesta mucho. Defensivamente este juego resultó espectacular.
Hicieron 36 en el primer tiempo. Fue impecable. Las rotaciones, la
energía con la que fuimos a cada pelota dividida, los rebotes.
Kawhi fue
un infierno. Tomó 13 rebotes, algunas pelotas divididas, defendiendo al
mejor jugador...
-¿Esperabas el control que tuvo el equipo sobre el rival?
-Esta
vez no. Por ahí pensaba que en Miami podíamos tener uno de estos dos
partidos así, porque uno sueña y cree en las posibilidades del equipo,
pero ni yo esperaba dos partidos así en Miami. No sé si alguna vez pasó,
con este Miami. Jugamos definitivamente al más alto nivel del año, solo
comparable con algún partido, como el 7 contra Dallas o el 5 contra
Portland.
-¿Creés que hay un agotamiento mental que afecta a Miami?
-No
tengo ni idea. Preguntale a ellos. Yo estuve del otro lado y fui parte
del equipo que estuvo muy activo, muy enérgico, y hoy sí lo notamos. Yo
no observé mucha diferencia en los primeros tres juegos en cuanto a
explosividad, rotación, emoción. Hoy sí creo que fue la primera vez que
se notó.
-¿Creés que el movimiento de balón de San Antonio hace que Miami no pueda llegar nunca a defenderlos a pie firme?
-Nunca
creo que es un poco exagerado, pero nosotros, si no lo hacemos así,
tenemos pocas chances de anotar. Ellos son en todas las posiciones más
altos y fuertes que nosotros, y rotan realmente muy bien. Son muy buenos
en las ayudas, sacándote muchas veces la pelota de las manos. Fijate
que prácticamente que nosotros en los pick and roll, el de la pelota no
anota jamás. Debemos llevar 0 punto así. Y ni siquiera el rol o el
primer pase es el que anota. Para nosotros poder anotar tenemos que
hacer dos pases extra, mínimo. Cuando hacemos tres o cuatro, es cuando
tenemos los tiros abiertos, así que es fundamental, y hoy lo hicimos
extraordinariamente bien.
-Es hermoso ver de afuera cómo
todos tocan y se pasan el balón. Es muy groso ver cómo lo hacen a este
nivel y contra un rival como Miami.
-Sí, hoy se vio así y
lo sentí así. El partido 3 fue así en cierto modo, pero nuestra
excesiva efectividad hizo que eso pasara un poco inadvertido, pero hoy
el movimiento de balón fue increíble y Boris resultó una tremenda clave,
porque él es el receptor del primer pase después del pick and roll
siempre, y tomó muy buenas decisiones. Encontró siempre a un tirador y
la verdad es que jugó y jugamos a un nivel altísimo.
-En la previa decías que no tenía que haber ningún lugar para la alegría. ¿Y ahora?
-Estamos
en una situación mejor. Tenemos tres posibilidades, pero no lo tenemos
ni que pensar: es una, la próxima. Y hasta que no se gane ese cuarto
partido no podés estar tranquilo, porque sabemos que ellos tienen en
material y el potencial para ganarte tres seguidos. Lo han hecho antes,
así que debemos tener tranquilidad para saber que hicimos un gran
trabajo y cuál es el camino. La idea es repetirlo, pero a veces se puede
y a veces no.
-¿Cómo estás físicamente?
-Hoy
me costó un poquito más, porque este ya es el tercer partido con día de
por medio y se hace un poco más cuesta arriba mantener este ritmo,
porque estamos corriendo muchísimo, después del otro lado hay que rotar
mucho, correr a Ray Allen, no es fácil, pero si terminás un partido
dolorido y cansado, pero ganando de esta manera, la verdad no importa.